miércoles, junio 13, 2012

 

LA -gorda- DECENCIA

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para mí, la decencia no es muy definible, es grande sí, gorda además. Sería fácil empezar con un link de la RAE y su definición. Pero me quedaré, en este momento, con lo que siento respecto a ella, no esta, ella.

Partiendo desde la humildad de jamás creerme dueña de la verdad, puedo definir a la decencia como ese algo que descansa en algún bolsillo nuestro, un gran bolsillo, y aparece o la sacamos de este, cuando creemos que es necesario, cuando el contexto de la situación lo exige. Nosotros acusamos solos el momento para sacarla, algo en nosotros.
Por ejemplo, me parece que es muy decente ser puntual, y algo en mí extrapola eso, las 7:30pm para reunirse, según lo acordado, son las 7:30pm, no son las 7:35pm...El tiempo de los otros, el relativizar el tiempo en un otro, me parece indecente.
Otro ejemplo, pretender involucrarse con una persona que tiene un compromiso con otra, o bien, que esté recientemente liberado del mismo, me hace meter mi mano en el bolsillo y asomar mi decencia. Sin pretender juzgar panoramas así, de los cuales no se sabe si uno formará parte, creo que los filtros y cedazos con los cuales funcionamos a diario, deben asomarse por último como un tema de economía, cuánto nos ahorramos si evitamos dolores.

Y es en este punto en donde me quiero detener. El dolor. Cómo sacar a la gorda del bolsillo si nos sentimos atropellados. Y ahí fallo. La pierdo. Se me cae de un bolsillo roto en donde descansaba, atenta para asomarse.
¿Por qué la pierdo? Porque me pierdo.
Suelo cometer este error terrible, error de las personas que nos sentimos calientitas en climas de confianza, cuando sentimos que se están interesando en uno. Entonces, a modo de hábito tóxico, expongo, entrego información sin entender que el otro está comportándose de manera lúdica, con la elasticidad de una vara de bambú, hacia adelante...hacia atrás, diciendo pero no...entregando datos filtrados y con enormes muros cortafuegos, porque así debe ser en contactos incipientes, así es. Menos yo, porque claro, estoy en esta nube calientita, insisto, cómoda, pensando que mi historia interesa per se, no porque se está estimulando un eventual encuentro de carácter, diré...físico, o no.

En dónde aparece el dolor. El dolor aparece cuando te devuelven, vía adjetivos, tu propia información regalada (sí, es un regalo), te ves siendo juzgada, en mi caso, por tener bajísima tolerancia a los quiebres, se asoma esta varilla de bambú, dando y quitando, probándome. Y la info ya está del otro lado. Tus modos y formas ya están allá. Es tarde, el otro te da en donde más te duele, digo de vuelta, vía adjetivos hirientes. Porque simplemente da lo mismo, le da lo mismo.
Y es ahí cuando pasan dos fenómenos: Primero, me doy cuenta (estando sin vodka) que el otro no asoma su decencia gorda de los bolsillos, su norte es otro o probablemente tiene sus bolsillos rotos. Y lo segundo, es que suelo ser ofensiva con palabras, con garabatos más bien, lo que dista absolutamente de usar adjetivos como bisturís que cortan hasta los huesos.
Fácil sería calificar asomos de clase social, asomos de "menú" valórico, asomos de bronca social y personal, que pueden conformar a ese otro. No. Yo digo garabatos neutros, le calzan a cualquiera.

Pero ahí es donde la gorda no me aparece. Ella duerme mientras yo garabateo, no tanto a la persona, a este clima tibio ya quebrado y devuelto como radiografía de lo "triste y fenómeno de persona que soy", sin tener un ápice de conocimiento de mi historia.
Ahí pierdo la decencia, y lo lamento al segundo. Aunque debo reconocer que la gorda se asoma un poco...uno siempre puede ir más allá de un garabato, pero no lo hago, porque me encariño con las personas, nuevas y viejas.

Y por último, ¿qué tipo de decencia puede tener en su bolsillo, una persona que ha violado y vulnerado la intimidad de otra?
Es tarde, la gorda se asomó y me indicó, como siempre, nunca dar nombres, nunca exponer material que otro me haya enviado, nunca usar el bisturí, el que daña. Ah, y el neocórtex no lo usé a modo de "superioridad", todos tenemos, sacude el tuyo.

Ahora sí, ya expuse lo mío, ahora dejo a la RAE.

Buenas noches.





Comments:
es complejo... no es muy sensato estar armando un guion de nuestras vidas "esto lo cuento... esto no"... y no se trata de volvernos crípticas, tal vez simplemente cuidarnos.
la verdad duele, es cierto. pero ¿quien hace dueños de la verdad a ciertos personajillos? la verdad es diferente de la apreciación, y no puedes ser tan arrogante de lanzar un juicio enfrente de alguien q, sin estrategia, está contando su vida. ok, gracias por la "consulta"... luego te traigo el bono!
al menos era un incipiente. duele más cuando en quien quisistelegiste confiar, te saca un esqueleto del closet... eso es feo.
besos con un café... lore.
 
Oh...
Cómo cachaste todo tan bien?
Eso mismo, exacto eso.
El tema es que uno igual se vuelve críptica, yo lo soy en twitter, por ejemplo, en este blog, menos.
Pero cuando entraste en una dinámica de un poquito de calorcito en el diálogo, no filtramos...Así con la señora Teresa del negocio de la esquina, como con un nada que aparece.
En fin, gracias por tu comentario, bella.

Eres como un scanner andante.
Hay que ser cuidadoso. Y no hay que verlo todo con ojos con barro, con bronca.
Eso es una lata.

XoXo (jaja, siutiquería yankee pra voce)
 
me encanta el XoXo, la lichy siempre lo pone, yo pensaba q era algo "triple X", jajajjaaaaa...
lo digo re bien, pero pregúntale de mi historia (la misma q te conté por fono) a la kine de Vic, al del sucucho cerca de la pega, al chofer del colectivo y a cuanta persona se me cruza... el tema es después la preguntadera, q es lógica. ahi no tengo derecho a exigir "intimidad"... PORQ YA LA VOMITÉ!!!
weno, estamos trabajando en eso...
me gusta eso de no verlo todo con ojos de barro... me cuesta...
(creo q el scanner me funciona cuando pienso menos... besos proletarios!)
 
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