jueves, julio 08, 2010

 

Señor Contardo, chapeau!

.


SIÚTICO, NO ME MATES.


no sé por qué me inventé que me carga leer, quizá por lo obligatorio de los libros del colegio y después las pruebas sobre eso... no sé, la cosa es que me he pasado sin leer un mísero libro desde 4º Medio. Sólo hace unos años hice la excepción con "Ángeles y Demonios" de Dan Brown, seguramente por toda la batahola de comentarios y de contagio masivo con respecto al tema y al "Código Da Vinci" y las coincidencias, y lo que nunca se había notado del cuadro de La Última Cena, etc..., la cosa es que como una situación mundial de la que no quería quedar fuera, me metí a leer los verdaderos guiones de este autor, excelente en su área, me devoré el libro. Raro en mí. Lo llevaba a la playa en Valparaíso, me escondía en el baño de mi trabajo porteño para avanzar un par de páginas y no quedarme con la copucha de qué era lo que pasaba con el protagonista, luego en mi casa, apagaba la tele para seguir hasta terminar, cabeceando de sueño. Lo leí en una semana.

Luego volví a mi huelga inventada y autoimpuesta, "me carga leer, me gusta escribir", así enriquecí este blog, con historias domésticas y personales, que, a pesar de ser el primo hermano de la lectura, se convirtió en mi vicio.
De hecho, muchas veces pasaba vergüenzas con personas muy "elevadas" intelectualmente, no faltaba que llegara el tema de los libros en algún bar. Cuando ya no podía excusarme treinta veces seguidas para ir al baño, por lo aburrido del tema para mí, tenía que afrontar no más, "Ehhh.... no, no lo he leído.... eehhh, no, no lo ubico... me suena el autor sí....". En fin, un tema.

Luego de volver a la soltería, teniendo nuevo trabajo y muchos canales de cable para enterarme de, por ejemplo, por qué Sloan se ha acostado con la mitad del hospital en Grey's Anatomy, me vino una cosa extraña, de vieja yo creo, tener insomnio y ver televisión local, entonces sintonicé a Góngora y a Diana Massis en "Hora 25", en una de esos capítulos estaba Hernán Rivera Letelier contando sobre su "La Contadora de Películas". Día siguiente, eligiéndolo con el pie, lo compré. Miré al lado, una portada que captó mi atención, el título, más aún: "Siútico; el arribismo, el abajismo y la vida social en Chile", no lo pensé dos veces, abrí mi billetera y con el mismo pie dije "Y deme ese también por favor, me hace un descuento?".

Llegué a mi casa y empecé a leerlo. Creo que llegué a la mitad esa noche. El resto me lo terminé en el metro de ida o de vuelta del trabajo, en tres días. Excelente. Hoy lo tiene mi mamá, se lo pasé diciéndole esta frase, "estamos todos ahí".

Oscar Contardo investigó hasta el cansancio sobre la sociedad chilena. Habla de las clases sociales, de los antiguos y nuevos movimientos que se enmarcan en grupos y cúpulas específicas, herméticas todas, infiltradas, filtrantes y filtrables en otras.
Quiénes somos en realidad los chilenos, qué cosas son muy oportunas de decir, que cosas cavan nuestras tumbas si las decimos, etc...

Me vi, me vi ahí, en la mitad, en el colegio "pagado", pero no de elite. En la discriminación por apariencia, en "leer" si alguien viene de acá o de allá, a la vez en el repudio por los que "rotean", en el rechazo por el que reniega de su pasado, en la vergüenza del pariente "impresentable" que todos los del medio tenemos, en lo influyente que puede ser en una entrevista de trabajo decir: "Ah, sí, me parece que en Milano vi algo así... o fue en Washington... bueno, pero sé perfectamente de lo que me habla". Todo eso pude identificar.

Empelotas, Contardo, empelotas gente. Dejas al desnudo que el fundador de "The Clinic" es del Verbo Divino, cuando mucha gente creería que ese revolucionario diario, seguido por tantos arribistas intelectuales, luchadores por la justicia social, enemigos acérrimos sobre todo del actual Gobierno, ha sido fundado por un Jorge González más. Y no, fue fundado por un ABC1 del "Verbo". Muchos de los que abren sus monederos para comprar el diario no saben qué es el Verbo Divino...
Dejas ver también que el muy seguido blog "Se siente rubio" fue una fuerte guía en tu libro y que comulgas con todo lo expuesto ahí. De hecho, lo citas al final.

El libro "Siútico" podría perfectamente reemplazar... qué scanner, una resonancia magnética para nuestro status, quiénes somos y qué pensamos, qué nos gusta y qué nos da escalofríos, como aquella historia, perfectamente ilustrada del matrimonio entre una mujer, muy bien posicionada en la sociedad santiaguina, y un "rubio" de apellido vinoso, criado en la Región del Maule, con tierras, muchas tierras, allegado en Santiago, con un excelente puesto en una importante empresa, que sin poder despegarse de sus costumbres campestres, sepultó su carrera en aquella empresa al entrar a un almuerzo de la Directiva, mirar a los comensales y decir "Provecho".
No tengo nada que decir, no puedo negar que augurar un "buen provecho" se cataloga como rasca, así como decir "permiso" al entrar a una casa ajena... no lo aplico, pero no despediría a un ejecutivo de empresa por decirlo. Por eso, estoy en el medio.

El castigo social por decir "Provecho", por haber ido a un liceo en vez de colegio, el hecho de saber "para atrás" (como dice mi abuela) tu generación, casi hasta Adán y Eva, el ser qué número de generación profesional en tu familia, como aquel dicho atroz -que lo he escuchado en la mía- "primera generación profesional"... a decir verdad, el dicho es "primera generación con zapatos", que ya filtra quién sí y quién no merece estar con uno, el jamás decir "hubieron" o "en denantes" y saber conjugar el verbo "Caber" correctamente, siento que son filtros que uno lleva hasta donde los quiera llevar.
He olido casos en que es tan fuerte el remarcar que alguien es TAN espectacular y socialmente bien ubicado que... le dan los cuarenta y tantos y ahí están... buscando el perfecto match, volcados en ser seres adultos, con presbicia, canosos, rodeados pero solos, en una eterna búsqueda de la perfección.
A propósito de "match", Contardo también caracteriza a los Spanglish parlantes como unos siúticos, me identifico, me río de mí, no lo suprimo, soy con eso. Le encuentro razón.

Te felicito, Oscar Contardo, me hallé, me hallé en la mitad, he roteado y me he sentido inferior, me identifiqué con tu libro. Sé lo que es decir en una entrevista de trabajo "No tengo auto, o sea, tuve...", como también "Ah, sí, los Echeverría de Viña", o "Claro, lo que pasa es que mi hermana pololeó con esta persona del Grange"... todas esas basuras sociales que me hacen lo que soy, una pulga en el medio de la nada, con tendencia de derecha, con estudios en colegios, con una formación Católica no pechoña, con saber lo que es un viaje a Europa y EEUU y con saber lo que es no tener para pagar las cuentas, con compartir un almuerzo en casas de amigos en donde antes de comer se dice "Provecho", en donde hay que estar a las 08:59 en el banco porque te van a cobrar un cheque de 10 lucas (qué ordinariez, ah?) y en donde uno dice "hasta acá llego con este personaje, soy descendiente de inmigrantes italianos hijos de vecino, no de los Príncipes de España". Todo eso lo sé.
Incluyo en este posteo el rechazo hasta el hartazgo por la chusma que dice "Adióh" como para subirse el pelo, prefiero un "Hasta luego", "Nos vemos" o un simple e itálico "Chao", pero el "Adióh" a modo de dos escalones más arriba, no. ADIÓS es una despedida definitiva, "Hasta vernos en Dios", eso es para cuando uno se muere. No me mates antes, siútico(a).

Te felicito, Contardo, tocaste mi fibra y recomiendo a ojos cerrados tu libro porque estamos todos ahí, te lo digo yo, que conocí bastante al retoño de un matrimonio muy sencillo, siendo esta persona, la siútica y arribista intelectual más grande que he conocido, porque una cosa es cultivarse y aprenderse libros de memoria para ampliar el vocabulario o mejorarlo, y otra es posar de cool, recitarse textos universitarios completos, con harta palabra elevada y rimbombante, en un cumpleaños de algún cabro chico, con payasos y títeres dando vueltas...

Bueno, está más que señalado en tu libro -no digo por ti, citas mucho- estas incongruencias entre el reloj de oro, harto perfume, el MBA en Londres y aún así, dicen que vienen de un funeral porque "falleció" un amigo de mi padre, pero luego de eso pasaron a "servirse" algo a un restorán, pero los garzones eran unos rotos, así que se perdieron las veinte lucas de propina...

.

Comments:
Pucha Sole, después de semejante crítica no puedo no leerme el libro...coincidencia o no, pero lo tengo en mi velador desde hace unos 5 meses...siempre lo miro pero no me he animado a darle una oportunidad, entre que me tinca o puede ser una gran huevada. Confío en tu criterio, prometo animarme y te cuento que me pareció.
Un abrazo
Caro
 
Höditar, te lo recomiendo absolutamente, también te vas a encontrar. Creo que un par de cosas tenemos en común con lo que Contardo te irá contando, seguro que una de esas será que nos importa una raja comprarnos una polerita en Fashion`s Park o en el Lider (están más careros, me cambié a Estación Central) y poder cachar lo importante que es para otras personas tener el auto del año (al cual le dicen "vehículo") y que al caminar por la calle, su valor en ropa supera las doscientas lucas, si no, son menos(been there...)
Y creo que lo otro, es llevarse bien y sintonizar con el CJA como con el que le limpia el baño al mismo.

Besos, el próximo posteo se le dedica.
 
Hola,

Guen Post, como siempre. Yo no he leído el libro aún, lo he querido leer sí, y con esto más aún. Así que cuando lo haga te cuento. Me acordé de otro libro que intuyo que está como en la misma sintonía, que leí en 2 días y con el que me reí NNNN: "Se vende casa en el barrio alto", de la Elizabeth Subercaseux. Te lo recomiendo. Y otro que estoy esperando (porque e scaro y quiero que me lo presten) es uno que amé tras ver la película y es ESPECTACULAR: "Los hombres que no amaban a las mujeres". WOW, GRAN GRAN Historia...
En fin, me alegro que ya no estés out ( o tanto al menos) de la lectura.
Cariños,
Katina
 
"Los hombres que no amaban a las mujeres" está en mi lista de espera también!! A conseguirlo emprestao' no más, incluso me salté la película para no teñir el libro.
Y sí, me agarró la cosa, le sumo "La Conspiación", otro de Dan Brown me gustó mucho, entretenido, "La Contadora de Películas" de H. Rivera Letelier, mmm...bueno, como para esperar que te atienda el dentista o cola infinita del banco. Y, por una cosa de contagio, me compré "Por qué los Hombres Aman a las Cabronas"...hubiera preferido leerme el instructivo del AbRoll que se compró mi mamá.
Ahora quiero conocer con locura a Saramago.

Un abrazo, miss K
 
Hola! Me gusta un montón tu blog. Te escribo desde xacobeo porque estamos organizando un concurso para personas que escriben sobre el camino de Santiago y creo que puede ser interesarte.
http://camino.xacobeo.es/es/comunidad-peregrinos/concurso-xacoblogs
El premio para el ganador es un Ipad ;-)
Espero que sea de tu interés
 
Hola, me sorprendes gratamente con tu comentario. En cuanto a participar de lo que me cuentas, creo que te refieres a Santiago en España, y yo escribo desde Santiago de Chile.
Cuéntame si no se contrapone, pero creo que te refieres al Santiago de la Madre Patria.

Un abrazo.
 
Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?