lunes, septiembre 08, 2008

 

WARNING SIGN: Angels on your road

.


PASS OUT: Disfrazado con una chaqueta beige.



salimos a celebrar cualquier cosa, que me voy, que la Gorda se pintó las uñas de rojo intenso y se vistió de mina-mina con chaquetita ceñida y ondera, a celebrar que se nos unió nueva integrante, Andreíta C., lo que agradecemos, una galla chorísima (where have you been all this time?) y que se nos acopló perfecto, obvio, estamos en la misma sintonía de vida porteña como mujeres autónomas en sus treintas.
Estábamos muertas de la risa en ese boliche de la esquina de la calle cortita. Gorda con sus uñas gesticulaba historias divertidas y de vergüenzas varias para nuestro deleite. Andrea escuchaba, se reía de sí y de todo y decidía que el gimnasio aquel cuenta con personas muy simpáticas pero que algunas cosas han cambiado desde que la novia de uno de los socios ha tomado el mando del recinto aquel y ya no habrá descuentos ni regalías. Cosas triviales, les comentaba que me encontré con mi amiga Caro Hödar y fuimos a por algo en un cafetín para conversar. Le contaba a Gorda y Andrea de lo encantada que estaba la Hödar en Londres, que le ha costado la adaptación pero que está fascinada. Mientras les relataba una de las anécdotas londinenses de mi amiga, hice el remate correspondiente de la divertida historia, de repente y para nuestra sorpresa con pánico, Andrea se desvanece y desmaya desde la silla al suelo. Directo, one way. Se cayó y golpeó con su lado izquierdo del brazo y la cabeza.

Me puse muy nerviosa a gritar que alguien me dictara el número para llamar a una ambulancia, me lo dictaron, lo marqué mal, me frustré, remarqué, ni sonaba. Salí de ahí y grité a la calle para que alguien llamara una ambulancia. Un taxista que trapeaba su taxi me miró con ojos grandes, pero no hizo nada. Volví a entrar al bar y una chiquilla de otra mesa estaba llamando a una ambulancia desde su cel. Fui hasta donde estaba Andrea en el suelo, doblé mi parka y se la puse debajo de la cabeza. Le levanté las piernas, en ángulo cuadrado sobre una silla. Cuando empiezo a hacer visualmente un catastro de las personas que había en el lugar antes del suceso, y luego la cantidad de personas asistiendo a Andrea, me di cuenta que había gente nueva. Sobre todo uno, el de chaqueta beige. Además del garzón de ahí. El de chaqueta beige tenía su mano izquierda sosteniendo y sobando la izquierda de Andrea, la otra mano bajo la cabeza de ella, como acolchonando el suelo.
Resulta que este joven de chaqueta beige iba pasando por la calle hacia un carrete particular. Desde la ventana vio a su amigo el garzón y le hizo señas, animoso, arregladito y listo para su brillito, con una Coca Cola de 2lt que seguramente le encargaron llevar.
El garzón lo fue a saludar a la calle, le contó esto de Andrea y chaqueta beige entró. Fue el ser más amoroso, cariñoso, atento, preocupado y no se fue de ahí hasta que Andrea volvió en sí.

Yo con mi histeria, no me di cuenta ni si quiera si él estaba adentro o no, ni cuando entró, ni cómo llegó a asistir a Andrea.

Fue raro, tampoco me di cuenta cuándo se fue. Cuando el operativo de venir a buscar a Andreíta en auto desde la casa materna ya estaba en marcha, nos sentamos a respirar y bajar las pulsaciones. Andrea con color en la cara, ojerosa sin duda, pero elocuente, decide ordenarse en temas de comidas y no autoexigirse en el gimnasio, etc...
Estando más calmadas las tres, habían pasado unos veinte minutos desde el pass out, miro la mesa y veo cigarros interrumpidos, tragos a medias, nuestros celulares chuecos y un botella de Coca Cola de 2lt, erguida y poco armónica con todo lo demás de la mesa. Fue como una extraña huella.


-¿Y esa mansa botella, Gorda? ¿La trajo el garzón?


-No, se le quedó al de chaqueta beige, el que le sostenía la cabeza a la Andrea.




SIN MONEDAS PARA PAGAR LA MICRO: Disfrazado de Don Juan





no se me podía quitar el antojo de comer Nutella. Fui al Lider de Bellavista y no había, me fui al Santa Isabel ("claro, son los mismos dueños del Jumbo, el Jumbo siempre tiene Nutella, acá debe haber, no podría no haber!!"), alegaba y concluía internamente como vieja alegona que tendría que encontrar mi Nutella en el Santa Isabel. Andaba con un amigo, el pobre con una mochila de campamento, peor, de excursionista que se va al Himalaya por tres meses. Le pesaba la espalda. Pero me acompañó igual a buscarla por cuanto supermercado se encuentre en el área. No estaba en el Santa Isabel!!! No lo podía creer. NECESITABA mi Nutella, me debía ese bálsamo dulce como premio por lo valiente que había sido con el doctor.
Hice una pausa... "¿Me acompañarías al Jumbo?". Lo sé, queda al otro lado de la ciudad y ninguno de los dos tiene auto. Me acompañó. Hicimos parar la micro casi vacía, sólo un señor en el asiento de adelante, el chofer y quizá alguien más atrás.
.
-¿Cuánto vale el pasaje, señor?

-$640

-Cuánto!! subió? qué caro! $320 cada uno local !! .....A verrrrrr...... tengo cien, dosssccciennntosss, tressss....

Mi amigo me preguntó cuánto me faltaba, le dije "cien pesos", me los pasó, para variar, me enredé, conté mal y me corregí, "Ah, no, me faltan cuarenta pesos más, $640 dijo, no?, síp, me faltan cuarenta". Empezamos con el conteo de chauchas pa'llá y pa'cá. Al final, mi amigo me dice que pague con las cinco lucas que yo tenía, le dije que no, es más "estái loco?", era EL billete que me quedaba y lo iba a gastar en delicatessen. Amigo me pasa cinco lucas de él, no las acepté, seguí buscando hasta poder dar con los cuarenta pesos que me faltaban (el capricho era mío, yo pagaba la micro).
Meto la mano a todos los bolsillos de mi bolso, no encuentro ni medio peso más. El señor del asiento de adelante me estira la mano, "Tome, acá tiene, no se preocupe". Casi me muero de la impresión por la generosidad, le dije que no, cerró sus ojos y bajó la cabeza, "Tome, por favor, en serio, no hay problema". Los acepté y pagué los dos pasajes. Le agradecí profundamente. Le pregunté su nombre, "me llamo Juan", respondió y le pedí permiso para sacarle una foto.
Es rara esta historia, yo tenía cinco lucas, mi amigo también, seguramente Don Juan llevaba menos plata que nosotros, pero sentí algo extrañamente bondadoso que no pude rechazar. No me sentí en una práctica abusiva, al contrario, sentí que él quiso mucho hacer eso, algo como arreglarle un problema a alguien y quedó contento. Me contó que era de Viña pero trabajaba en Valparaíso, que además de esa chaqueta naranja tenía otra color azul, cosas....

Toqué el timbre para bajarme, antes le di un beso y le agradecí. En el Jumbo no había Nutella tampoco, pero en el camino por ella conocí a Don Juan.




Comments:
Hola,

Casi la 1 am en Sydney. Estuve haciendo hora para llamar a Chile early a servicios públicos varios. Ocupado...but but but... Merodeo con el compu en frente en mi blog. Veo tu coment. Te visito. Leo las historias al hilo, vasi sin respirar. Imagino las 3 mosqueteras en el café y el chaqueta beige. Luego me subo a la micro contigo, ávida por la Nutella y me amigo de Don Juan... Se me pasa el rato. Tengo lata y sueño now para volver a llamar y hablar con gente que dice cosas sin entender lo polisignificante del mundo. Que, por ejemplo, a veces, un coca cola en la mesa, o 40 pesos en una micro, no son eso solamente. Me encanta cómo relatas, me encanta.

Te quiero mucho,

katinita
 
Mil gracias!
Sólo son cosillas de la vida que, en vez de pasarlas por alto, las plasmo. Es que al igual que tú, pienso que los detalles de cada situación son los que arman un cuadro mayor. Luego ese cuadro mayor es el que me deja algo. Don Juan es un NN para muchos, chaqueta beige también. Para mí no, ni Don Verónico, ni la kinesióloga, ni la auxiliar de enfermería, ni Claribel que me acumula puntos en la caja del Lider de Bellavista, etc...

Besos
 
Que hermoso gesto, soneventos que sirven para darnos cuenta que no todo es tan tóxico como creemos y que existen personas generosas en el camino que están dispuestas a ayudarnos.

Cariños
 
como te decía... ahora entiendo porq había una botella!!! yo crei q era cortesía de la casa para la "palitroque"...
q lindo saber q nunca de los nuncas estás sola... y como, hasta en las peores situaciones (laburo included) encuentras gente linda... y ademàs, vienen con promo! jejejeje
gracias katz, gracias C., gracias P....
a.c. (no soy "antes de cristo", ya?)
 
Cuando guste, ahora somos las Nine One One.

Besos.
 
Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?